Por Alfredo Benito, Editor del BAS
Cuando uno intercambia sus primeras palabras con un hombre como Víctor Ugarte, percibe al instante el aura de hombre de mundo, de persona viajada y culta, con la sencillez propia, además, de alguien acostumbrado a lidiar con gentes de todo tipo y condición. Hace poco más de un año, Ugarte (Barcelona, 1963), aterrizaba en Londres, su tercera parada profesional como director de una sede del Instituto Cervantes, tras ocupar esa misma responsabilidad en Sydney y hasta por dos veces en Tokyo.

Su perfil académico y profesional nos muestra a un auténtico todo terreno: por un lado, graduado en Historia del Arte y, por otro, curtido desde muy temprano en la gestión del día a día de diversas instituciones privadas y públicas. Una perspectiva holística, ideal para la difícil labor de promover académica y casi comercialmente la lengua y la cultura hispana. Y es que, para empezar, el nuevo director del Instituto Cervantes de Londres de idiomas sabe un rato: inglés, japonés, italiano, y, por supuesto, español ilustran su currículum. Visitamos al nuevo inquilino del imponente y laberíntico edificio de Devereux Court, a un paso de la estación de metro Temple, uno de los primeros días lluviosos del otoño. Algo que nos hace recordar a ambos la misma lluvia de 365 días atrás cuando Ugarte aterrizaba en una capital británica impactada por el fallecimiento de la Reina Isabel II.
Bulletin of Advanced Spanish. -Hace poco más de un año de su llegada a Londres, al Instituto Cervantes. ¿Qué balance puede hacer de este tiempo al frente de esta sede de la institución?

Víctor Ugarte. -Lo primero es que me he llevado una grata sorpresa al ver que el español es más popular de lo que pensaba. He visto que estamos en un momento de relativo crecimiento en cuanto a lengua extranjera aquí. Además, ha coincidido con una recuperación en cuanto a nuestros alumnos después de la pandemia. Estamos ya en casi un 40% más de alumnos que el año pasado, que ya fue un buen año. Y esa parte siempre es positiva ya que las clases de español son los ingresos principales para luego hacer el resto de las actividades. También llegué en un momento especialmente histórico por el fallecimiento de la Reina, y viví un poco esos primeros momentos muy interesantes desde el punto de vista histórico. Ya conocía Londres como turista, pero ahora la ciudad me ha sorprendido por su oferta cultural inmensa, poder visitar tantísimas exposiciones, la música, etc…
BAS. -Ahora hablaremos de la buena salud de la lengua española, pero para quién no conozca muy bien la misión del Instituto Cervantes, ¿cómo es el día a día de una institución como esta?
Víctor Ugarte. -Nosotros tenemos distintas áreas de trabajo, por un lado, la parte académica que se centra principalmente en las clases para adultos de lengua española como segunda lengua. Y eso ocupa como un 60% de nuestra actividad. Y luego tenemos los exámenes de certificación, el DELE y el SIELE. Y por otra parte la formación de profesores.

Este centro, por ejemplo, es pionero en un nuevo diploma que se llama DADIC. Estamos formando a profesores, algunos de ellos ya están dando clase aquí con nosotros. Luego tenemos una parte de colaboración con colegios, institutos, recibiéndoles o visitándolos. Aquí en el centro realizamos actividades extracurriculares de estos colegios, tanto de niños que estudian español como los que no lo estudian.
Esta sería la parte académica, pero luego está la parte del hispanismo, es decir, los estudios relacionados con temas hispánicos, no solo la lengua, sino también la música, el cine, sociología, política, etc… Nosotros tenemos esa labor de ponerlo en valor y darle toda la fuerza que podamos. Por ello, colaboramos con muchos congresos, festivales, charlas…

Y en la parte de cultura, tenemos una biblioteca que es una de las más grandes de la red del Cervantes en el mundo. De hecho, aquí físicamente tenemos solo el 40% de esos volúmenes, porque todos no caben. Esa biblioteca tiene mucha vida, porque organiza actividades como el club de lectura, cuenta cuentos para niños, club de conservación… Y, además, ofrecemos ayuda a personas que están preparando temas de investigación en fondos españoles. Mucha gente no sabe que nuestra biblioteca es una biblioteca nacional, es decir, podemos solicitar fondos a cualquier otro centro de España. En la parte cultural, tenemos además socios locales, por ejemplo, el Festival de Cine Español o en temas de literatura el Festival de Cheltenham, el Festival de música barroca, es decir, estamos colaborando mucho en grandes acontecimientos culturales.
BAS. –En ese reparto de pesos, académico, cultural, en su opinión,¿qué se necesitaría reforzar en el futuro más inmediato?
Víctor Ugarte. -En el caso particular de Londres y el Reino Unido, en todo lo relacionado con el conocimiento de España y todo lo hispano, hay una visión sesgada, digamos tópica, que es una barrera que queremos romper. Al mismo tiempo, creo que se ha conseguido superar en parte ese elemento estereotípico, quizás por la presencia tan grande que hay en esta ciudad de españoles y de empresas y entidades españolas de mucho peso. Pero sí que todavía queda mucho camino por hacer…
BAS. –Este último año el Instituto Cervantes ha firmado una serie de convenios y acuerdos muy relevantes, con la Universidad de Edimburgo, o con la de Cambridge. Ese tipo de colaboraciones, ¿son un camino a explorar más profundamente en el futuro, especialmente con instituciones de tanto prestigio?
Víctor Ugarte. -Bueno, eso es algo que venimos haciendo, pero sobre todo con la intención de que esos convenios tengan vida, actividad real. La Universidad, muy especialmente en este país, tiene una enorme influencia cultural y social, y es, por tanto, una manera de tener antenas de influencia cultural de nuestra actividad. Por ejemplo, cuando creamos un programa que va a durar varios años, un ciclo de literatura o de música, lo que queremos es que tenga vida no solo en nuestras sedes sino en otros lugares del país. Si nos visita un cuarteto de cuerda o un escritor famoso que ha venido desde Colombia o México, intentamos aprovechar que está aquí para que también acuda a esas instituciones.

Y también nos interesa conocer qué piensa la gente que lleva muchísimas décadas en este país promoviendo la cultura hispana, y conocer cómo ven ellos el futuro, hacia dónde podemos ir. Por ejemplo, hace unos días hablaba con el embajador de Colombia y comentábamos que ahora hay planes en el Reino Unido para promover en las escuelas el alemán y el chino con subvenciones de decenas de millones de libras-16 millones para el chino y 14 para el alemán –y quizás ven que nuestro idioma crece y que no necesita tanta ayuda, y en cambio, el chino no ha crecido como se pensaba y el alemán está en declive. Pero en mi opinión, tenemos que conseguir que el español tenga también esa ayuda y eso lo tenemos que pedir entre todos los países hispanoamericanos, somos 22 países juntos y eso tiene una fuerza inigualable.
BAS. –¿Cuesta mucho desprenderse de lo español y no pensar en lo hispano?

Víctor Ugarte. –Yo creo que en absoluto. Tengo muy claro que todas las embajadas y centros oficiales nos ven como una segunda casa. Eso es una realidad. Y, de hecho, el 60% de nuestra actividad cultural está vinculada a Latinoamérica, no a España. Dentro del Patronato del Instituto Cervantes hay también miembros de Hispanoamérica. En nuestra plantilla de profesores aquí, por ejemplo, hay un mexicano, una chilena, tenemos de todos los sitios… Incluso cuando nos pregunta un alumno que quiere inscribirse qué tipo de español se enseña aquí, le decimos que el español universal. Es cierto que a algunas autoridades británicas con las que colaboramos a veces hay que explicarles que nosotros no solo promovemos la cultura española, y si que les cuesta a veces entenderlo.
BAS. –Hablábamos antes del momento dulce que vive la lengua española en este país. ¿Qué explicación se le puede encontrar a esta tendencia al alza y que se puede hacer para no quedarse de brazos cruzados pensando que todo va viento en popa?
Víctor Ugarte. –Hay un refrán muy español que dice que “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”. Esta realidad no es tan abrumadora. Estamos hablando de que el español está creciendo, pero dentro de un panorama en el que el estudio de lenguas extranjeras está muy lejos de parecerse al de otros países. Es decir, que hay muchísimo por hacer. Pero es cierto también que el español sí está creciendo. Por una parte, es importante, especialmente en esta época post Brexit, promover esta apertura hacia el estudio de lenguas extranjeras. Y ahí siempre tenemos las de ganar, porque el español, por lógica demográfica, de número de hablantes y de influencia en el mundo de la comunicación, siempre va a estar ahí.
BAS. –Es cierto que estamos un poco en territorio hostil. Según las estadísticas, Reino Unido es el país donde menos interés hay por estudiar una segunda lengua. A eso añadimos los efectos del Brexit. Ese cóctel, ¿cómo está influyendo para la misión del Instituto Cervantes?

Víctor Ugarte. -En nuestro caso me he llevado la sorpresa de que sí que hay interés sobre todo en gente adulta que quiere aprender español. Y desde luego, hay un factor que es determinante, y es que hay casi 20 millones de británicos que viajan a España de vacaciones cada año. De hecho, es el país al que más viajan los británicos y estos son el primer país de procedencia de turistas. No se puede pensar en una relación más estrecha. Esos británicos que van a España, como van cada año, llega un momento en que empiezan a interesarse por el español. Y aquí vemos muchísimo ese interés en personas que quieren aprender español porque desean conocer más el país o porque tienen una pareja de allí. Es, de hecho, un típico alumno de nuestro centro, de pareja mixta.
BAS. –Hay otro factor interesante y es que parece que por fin el español es una lengua global. Y ya no solo con fines académicos o personales, sino también, por ejemplo, en algo tan crucial como la empleabilidad. Cada vez vemos con más frecuencia como el alumno británico piensa que para su carrera profesional el español es un extra muy relevante para su currículum. ¿Este factor está ayudando también a la expansión de la lengua?
Víctor Ugarte. -Sí, sin duda. De hecho, otra de las sorpresas que me he llevado es que hay bastantes alumnos que sí tienen un interés profesional. Han visto que aprendiendo español se diferencian en su currículum y pueden cobrar más. Hay un estudio que habla de que hasta un 20% más de sueldo en muchos países anglosajones por hablar español en muchos sectores profesionales. En el caso del Reino Unido una influencia enorme es lógicamente Estados Unidos, donde la presencia de nuestra lengua ya es abrumadora. No existe una empresa estadounidense que no tenga, por ejemplo, su página web en español. Y esa influencia también tiene mucho peso. Ver que un mercado global incluye ya el español hace que muchas empresas británicas consideren la importancia de dominar esa lengua.
BAS. –Imagino que todos estos aspectos tienen una incidencia directa a la hora de enseñar la lengua y la cultura. ¿Cómo se puede mejorar la práctica docente para incluir todos esos nuevos elementos y que el alumno obtenga las mejores herramientas posibles?

Víctor Ugarte. -En ese aspecto, es algo en lo que sí nos preocupamos mucho. El Plan Curricular que utiliza el Instituto Cervantes implica una enseñanza comunicativa en la que solo se usa el español desde la primera clase. Se le hace intervenir en la clase de una manera activa. Ese entorno comunicativo que es el que marca el Marco Común de Referencia europeo es el que hace que el alumno aprenda la lengua.
Digamos que eso choca con muchos lugares en los que todavía se enseña la lengua memorizando, con listas de vocabulario, incluso el profesor explicando la gramática en inglés. Eso aquí no se permite. Y tiene unos resultados muy positivos.
BAS. –Hay una amenaza que llevamos escuchando en los últimos tiempos de avances tecnológicos que van a provocar, por ejemplo, que casi nadie necesite aprender una lengua extranjera, porque va a haber casi una traducción simultánea. ¿Hay una preocupación real por ese asunto?
Víctor Ugarte. -Una de las cosas que yo creo que es interesante en mi caso personal es mi experiencia en Japón, donde he vivido en total 11 años. Japón es un país especialmente difícil para vivir sin saber hablar japonés. Entonces, aunque puedas tener acceso a las palabras que necesites en un momento específico, puedes, quizás, solucionar la situación. Pero realmente no vas a conocer de ninguna manera esa cultura, no vas a poder vivir allí sin conocer el idioma, aunque tengas una maquinita. Como decías tú antes, la lengua tiene un componente cultural imprescindible y es lo que tiene el español también de rico, porque tiene detrás tantas culturas diferentes. Lo que conlleva esa parte cultural, eso no te lo va a dar la inteligencia artificial. Te va a sacar de un apuro y en eso quizás sea muy útil.
BAS. –Yo siempre hablo de ese elemento seductor que tiene nuestra lengua. Por ejemplo, tengo un compañero de trabajo que es inglés, que siempre dice que cuando habla en español se convierte en una persona diferente, más extrovertida, más alegre…Ese puede ser también otro aspecto que se puede explotar…
Víctor Ugarte. -Eso es importantísimo. Yo siempre decía en Japón que el inglés es como aprender matemáticas. Es algo que es necesario y tienes que saberlo. Pero el hablar inglés está más vinculado con la necesidad que con la cultura. Como una “commodity” que dirían aquí. Pero el español tiene algo más. Y esa reacción que tiene la gente cuando habla español de golpe, es muy gratificante, porque les cambia un poco la personalidad. Al poderse expresar, poder conocer gente, hace que se les contagie un poco la actitud de un hablante hispano.

