¿Se debe continuar venerando a Eva Perón como figura histórica y política?

Aashna Bhojwani, a North London Collegiate School student hoping to study History at university.

Eva Perón – más conocida por su apodo ‘Evita’ – nació en 1919 y fue Primera Dama de la Argentina de 1946 a 1952, como mujer del Presidente Juan Perón.

Ambos llegaron al poder mediante un golpe de estado, que marcó una transición del corrupto régimen anterior hacia un sistema que intentaba beneficiar y elevar a la clase obrera. Desde ese momento, las carreras de Evita y de Perón se dedicaron a mejorar los derechos de los trabajadores y desmantelar la jerarquía predominante en Argentina.

Debido a este compromiso Evita se ha convertido en una de las figuras históricas argentinas más populares, tanto en su propio país como en todo el mundo. Mientras que muchos la han criticado, otros han glorificado su vida y sus acciones. Este ferviente apoyo es evidente a través de su aparición en billetes de cien pesos y en un mural en el edificio gubernamental.[1] La influencia global de Evita se refleja en la obra musical de 1978 Evita, de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, que trata de su trayectoria política y personal. Con esta gran presencia, para muchos Evita es hoy en día una figura política muy respetada y casi mítica, debido a las exageraciones e ideas equivocadas sobre su vida que se han difundido.

Este ensayo examinará la verdad detrás de sus supuestos logros – particularmente su rol en la sociedad y en los derechos de la mujer, dado que aunque existen éxitos, también existen conceptos erróneos sobre la actitud de Evita en ambos ámbitos. Finalmente, cuestionará si podemos respetar a Evita cuando gran parte de su imagen ha sido tergiversada.

Lo que hizo que Evita se destacara como primera dama de Argentina, validando en parte el respeto que recibe hoy en día, fue su innegable imagen de dedicación a la ciudadanía argentina. Esto se observa a través de sus discursos; por ejemplo, declaró que Perón y ella darían sus vidas por los descamisados (los simpatizantes del régimen de Perón).[2] Estos discursos frente a grandes multitudes no solo generaban más apoyo público para Evita, sino que también unían a los argentinos bajo su apoyo ferviente a sus líderes.

Además, Evita solía denunciar a la oligarquía que dominaba la agricultura y el comercio de aquel entonces: en su libro de 1952, ‘Mi Mensaje’, comentó que los trabajadores no debían ‘entregarse jamás a la oligarquía […] que nos explotó’.[3] Aunque su odio hacia la oligarquía posiblemente estuviera inspirado por su padre, un estanciero rico quien había abandonado a Evita, a sus hermanos y a su madre cuando Evita era joven,[4] la retórica contra la oligarquía empleada por Evita demuestra su dedicación a los derechos de la clase obrera.

Además, Evita creó vínculos con los trabajadores que Perón nunca logró igualar. Evita visitaba a los empleados en sus lugares de trabajo, interesándose por sus familias y sus preocupaciones. A menudo organizaba jornadas de puertas abiertas en su oficina, durante las cuales las personas desfavorecidas podían pedir comida, dinero y consejo.[5] Gracias a los esfuerzos personales de Evita, la clase obrera se sintió más incluida en la sociedad y la política, promoviendo una mejor comunicación entre el gobierno y el público. La muerte de Evita, en julio de 1952, demostró aún más su impacto positivo en la sociedad argentina, ya que su ataúd fue visitado por casi 65,000 personas diariamente durante 13 días.[6] Este fenómeno subraya el éxito de Evita en conectar con el público, un aspecto de su carrera que es digno de respetar.

La devoción de Evita al bienestar social se refleja en su dirección de la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, que proveía recursos a los sectores de la sociedad más necesitados.[7] No obstante, hay que tener en cuenta que la Fundación no siempre tuvo intenciones genuinas; a menudo se obligaba a las empresas a donar a la Fundación de Eva, y se las amenazaba con multas o penas de cárcel si no cumplían.[8] Algunos ejemplos notables incluyen el laboratorio farmacéutico de Arnaldo Massone, un antiperonista, y el popular fabricante de dulces ‘Mu-Mu’, ambos cerrados por la fuerza tras una investigación por no cumplir con las solicitudes de productos de la Fundación.[9]

De igual modo, no hay registros escritos de las finanzas de la Fundación, lo que ha iniciado teorías conspirativas que sugieren que los Perón usaron los fondos de la Fundación para financiar su lujoso estilo de vida, basándose en fotos de Evita con vestidos o joyas caros en el periódico. Aunque no hay pruebas concretas que respalden tales afirmaciones, la existencia de supuestas irregularidades socava la imagen positiva de los logros de la Fundación, sugiriendo que se debe ser cauteloso a la hora de citarla como un aspecto totalmente positivo de la carrera de Evita.

Asimismo, aunque muchos aún creen que Evita tuvo una influencia tangible en los derechos de la mujer durante su mandato, este hecho se suele exagerar. Uno de sus logros más elogiados es su papel en la obtención del voto femenino; apoyó activamente el sufragio femenino, lo que probablemente incrementó el respaldo público al cambio político. Sin embargo, no se puede atribuir directamente a Evita la ley que permitió el voto de las mujeres, dado que su única participación consistió en apoyar el proyecto de ley propuesto por Eduardo Colom, que fue finalmente rechazado.[10]

En realidad, la postura de Evita respecto al feminismo es más compleja y menos positiva de lo que algunos suponen. Si bien promovió más oportunidades políticas para las mujeres con la creación del Partido Peronista Femenino en 1949,[11] este partido fue fundado tras la promulgación de la ley de sufragio nacional en 1947,[12] lo que sugiere que Evita no fue una figura radical en la posición de las mujeres en la política. Además, durante uno de sus discursos afirmó: ‘Nada de lo que tengo, nada de lo que soy, ni nada de lo que pienso es mío: es de Perón’.[13] Esto insinúa que Evita creía que las mujeres eran dependientes de la ideología de los hombres, una idea que se refleja también en su autobiografía ‘La Razón de mi Vida’ donde se presentó como una mera ayudante de Perón y criticó a las feministas radicales.[14] Con estos ejemplos, se debe cuestionar la idea de que Evita era una ‘feminista precoz’ y de que promovía a gran escala los derechos femeninos.

Por último, tenemos que poner en duda si se puede respetar a Evita considerando que inventó algunos detalles de su juventud. Se falsificaron numerosos documentos relacionados con Evita, incluyendo su acta de nacimiento, y se intentó crear un documento que acreditara el matrimonio entre sus padres para ocultar su ilegitimidad. Asimismo, todo rastro de su carrera previa como actriz desapareció en los meses posteriores a su boda, lo que llevó a una mitificación generalizada de su ascenso al poder.[15] Aunque esta invención fue necesaria en cierta medida para preservar su reputación política, los esfuerzos extremos por ocultar casi todo sobre su vida anterior demuestran una falta de transparencia durante su carrera y plantean la pregunta: ¿conocemos a la Evita real? Es difícil honrar a alguien que tergiversó parcialmente su vida, porque sugiere que su carrera política no era una imagen auténtica ni fiable.

En resumen, la relación entre Evita y el pueblo justifica parte del respeto que se le otorga.  Tenía una conexión personal fuerte con la población, que fortaleció a través de su trabajo social, una cualidad importante en un líder. No obstante, se deben desechar los mitos que rodean su papel político, teniendo en cuenta que Evita no estuvo profundamente involucrada en el avance de los derechos femeninos, y su fundación, aunque influyente, fue cuestionable. La invención de su vida también sugiere que no sabemos quién era Evita realmente, lo que significa que, sobre todo, es necesario que distingamos entre la realidad y la ficción de su vida antes de respetarla como figura política e histórica.


[1]Hernández, María Teresa. “Here’s Why Many Argentinians Are Devoted to Evita [He aquí por qué muchas personas son devotas de Evita].” AP News, 19 Feb. 2024, apnews.com/article/eva-peron-evita-argentina-peronism-7c23a6d3cb53cf35dc13a951b79ebfbd?utm_source=chatgpt.com. Accedido el 15 de diciembre de 2024.

[2]Canal Encuentro. “Discurso Evita, 17 de Octubre 1951 (Primera Transmisión Televisiva) – Canal Encuentro.” YouTube, 16 de octubre de 2020, http://www.youtube.com/watch?v=fFko-yJP6Bk. Accedido el 8 de septiembre de 2024.

[3]Perón, Eva. MI MENSAJE. 17 Oct. 1952, upcndigital.org/~ciper/biblioteca/Eva/Mi-Mensaje-Evita.pdf. Accedido el 15 de diciembre de 2024.

[4]N. Fraser y M. Navarro. Evita: The Real Lives of Eva Perón [Evita: las vidas reales de Eva Perón]. 1980. Welbeck Publishing Group, 2003, p. 3-4.

[5]J. T. Deiner. “Eva Perón and the Roots of Political Instability in Argentina [Eva Perón y las raíces de la inestabilidad política en Argentina].” Jstor.org, 2024, http://www.jstor.org/stable/pdf/41229515.pdf?refreqid=fastly-default%3A0fc6f8d9f25261d1212f89e81b774e56&ab_segments=0%2Fbasic_search_gsv2%2Fcontrol&initiator=search-results&acceptTC=1. Accedido el 30 de agosto de 2024.

[6]A. Mosca. “Funeral of Evita Peron [Funeral de Evita Perón].” Www.qcc.cuny.edu, 2001, http://www.qcc.cuny.edu/socialsciences/ppecorino/SS680/Funeral_Evita.html. Accedido el 8 de septiembre de 2024.

[7]ibid

[8]Daniels, Patricia E. “Biography of Eva Perón, First Lady of Argentina [Biografía de Eva Perón, primera dama de Argentina].” ThoughtCo, 2019, http://www.thoughtco.com/eva-peron-1779803. Accedido el 12 de diciembre de 2024.

[9]N. Fraser y M. Navarro. Evita: The Real Lives of Eva Perón [Evita: las vidas reales de Eva Perón]. 1980. Welbeck Publishing Group, 2003, p. 118-119.

[10]N. Fraser y M. Navarro. Evita: The Real Lives of Eva Perón [Evita: las vidas reales de Eva Perón]. 1980. Welbeck Publishing Group, 2003, p. 108.

[11]ibid

[12]H. Gregory. “Women Can Vote Now: Feminism and the Women’s Suffrage Movement in Argentina, 1900-1955 [Las mujeres pueden votar ahora: el feminismo y el movimiento de sufragio femenino en Argentina, 1900-1955].” Utexas.edu, 2023, repositories.lib.utexas.edu/items/38ce5967-6acf-41d0-88d3-0e6a5e01ce63/full. Accedido el 11 de septiembre de 2024.

[13]Canal Encuentro. “Discurso Evita, 17 de Octubre 1951 (Primera Transmisión Televisiva) – Canal Encuentro.” YouTube, 16 oct. 2020, http://www.youtube.com/watch?v=fFko-yJP6Bk. Accedido el 8 de septiembre de 2024.

[14]J. T. Deiner. “Eva Perón and the Roots of Political Instability in Argentina [Eva Perón y las raíces de la inestabilidad política en Argentina].” Jstor.org, 2024, http://www.jstor.org/stable/pdf/41229515.pdf?refreqid=fastly-default%3A0fc6f8d9f25261d1212f89e81b774e56&ab_segments=0%2Fbasic_search_gsv2%2Fcontrol&initiator=search-results&acceptTC=1. Accedido el 30 de agosto de 2024.

[15]N. Fraser y M. Navarro. Evita: The Real Lives of Eva Perón [Evita: las vidas reales de Eva Perón]. 1980. Welbeck Publishing Group, 2003, pp. 69-71