¿Qué fue la cueca sola, y cuál era su significado?  

Ella Clarke

Regresemos a una época cuando Chile vivía bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet.  

Entre 1973 y 1990 los derechos humanos y la expresión política en Chile fueron severamente violados. Imagina un tiempo cuando vecinos de tu comunidad fueron asesinados, o que fueras una de las 250.000 personas encarceladas, o una de las 40.000 víctimas de tortura1; un tiempo cuando el periódico siempre apoyaba al gobierno, estando censurado e incapaz de decir la verdad. 

Ahora, imagina que un miembro de tu familia había sido ‘desaparecido’ por el gobierno por estar en contra de la dictadura y los militares. Quizás tu ser querido estaba en uno de los 1.132 centros de detención secretos en Chile, pero nunca podías averiguarlo, porque tu ser querido fue una de las 3.000 personas que nunca regresaron1. Esta fue la situación de miles de familias de los desaparecidos en Chile. Muchos chilenos todavía desconocen dónde están sus hijos,  esposos o amigos. 

Y así nació el baile “la cueca sola”. La cueca es un típico baile chileno de parejas, con una mujer y un hombre bailando animados juntos. Pero para las familias de los desaparecidos, unidas bajo el lema de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), la cueca sola representa un doloroso duelo. 

Se originó como un canto Cueca sola interpretado por la música y activista chilena Gala Torres, con una letra corta pero impactante:

En un tiempo fui dichosa
apacibles eran mis días,
mas llegó la desventura
perdí lo que más quería.


Me pregunto constante,
¿dónde te tienen?

Y nadie me responde,
y tú no vienes.
Y tú no vienes, mi alma,
larga es la ausencia,
y por toda la tierra
pido conciencia.
Sin ti, prenda querida,
triste es la vida.

El uso de la frase “¿dónde te tienen?” muestra su frustración, pero también su desesperanza con la situación política. Es una referencia fugaz pero clara del papel de los militares y el gobierno en la desaparición de su marido. La tristeza que este canto produce es fuerte y profunda, con la última línea del canto siendo tan simple, pero al mismo tiempo tan emotiva y poderosa, enfatizando las fuertes emociones de estas mujeres, ilustrando que el canto fue la única manera de expresar sus sentimientos.  

El 8 de marzo de 1978, Día Internacional de la Mujer, el AFDD hizo bailar por primera vez “la cueca sola” con el canto de Gala Torres. En una actuación profunda y significativa, las esposas de los desaparecidos mostraron su solidaridad entre sí con una distinción crucial: la mujer no tenía con quien bailar. En lugar de acompañar a su pareja, ella sostiene sobre su pecho una foto de su marido desaparecido. En ese momento el significado del baile “la cueca” se convirtió en algo animado y enérgico en la expresión de una tristeza insoportable. No fue una proclamación ruidosa, pero no necesitaba serlo. Tenía una calidad conmovedora que muchos sintieron no solo en Chile, sino que en el mundo entero. 

Doce años después, el 13 de octubre de 1990, en celebración del retorno a la democracia, un  concierto tuvo lugar en el estadio nacional. Y esa ocasión fue cuando el cantautor británico Sting cantó Ellas danzan solas (They dance alone), un tema suyo que se inspiraba en las mujeres y familiares de los desaparecidos. La canción – con una versión grabada en inglés y otra en español – llamó la atención de todo el mundo a los horrores y las injusticias que habían pasado en Chile durante el régimen de Pinochet. Su coro poderoso figurativamente resume la pérdida y el dolor que la gente de Chile había experimentado debido a la impunidad de la dictadura:

Ellas danzan con los desaparecidos
Danzan con los muertos

Danzan con amores invisibles
Con silenciosa angustia, danzan con sus padres
Con sus hijos, danzan con sus esposos
Ellas danzan solas, danzan solas

Aunque muchas de las mujeres que bailaron para protestar y expresar su dolor nunca volvieron a ver a los seres queridos con quienes bailaban en vida, mantuvieron la memoria de sus familiares desparecidos a través de sus valientes protestas. Han mostrado que, cuando la gente se solidariza a través del baile y la música, puede tener un impacto, dado que, sin la determinación de estas mujeres, los 3.000 desaparecidos se habrían perdido para siempre, no solo físicamente sino también en nuestros recuerdos. 

Referencias: 

1. McHale, Laura. “The Case Against General Augusto Pinochet.” Litigation 27, no. 3 (2001): pp 50