Miami, tierra de expatriados, destino artístico y cultural

BAS editor Clara Riveros

Han transcurrido dos años de mi vida en Florida -luego de recorrer un poco Europa, vivir en algunas ciudades de América Latina y del Norte de África-, llevo casi un año instalada en Miami Beach. He dejado de huir. Mi experiencia vital advierte que puedo haber encontrado mi hogar, mi lugar en el mundo. Miami es individualidad, diversidad, interculturalidad, libertad, vida. Y muchos desafíos cotidianos.

Cuando hace pocos meses murió la filántropa y coleccionista de arte Rosa de la Cruz pensé que valdría la pena contar a nuestros lectores del BAS un poco de la vida artística y cultural de Miami -vista desde mi orilla en Miami Beach-, y hacerlo a través de su gente, de quienes hacen y llenan de brillo nuestra hermosa ciudad.

Fotografía de Liam Crotty publicada en la página de Instagram de “de la Cruz Collection”

Rosa de la Cruz nació en La Habana, vivió en ciudades de Europa y de Estados Unidos y se radicó en Miami donde residió 50 años, muriendo a los 80 años. La referencia a su vida y a su legado tienen razón de ser en este texto porque su legado a la vida cultural de la ciudad y a la internacionalización de Miami como destino artístico es relevante. “Además de su museo y de su maravillosa colección, a Rosa se le debe la internacionalización de Ana Mendieta y de Félix González-Torres. Este último ha sido el artista cubanoamericano más importante de los últimos 40 o 50 años. Rosa lo apoyó incondicionalmente no solo en vida. Continuó promoviendo su obra después de que este falleciera en 1996”, recuerda Elvis Fuentes, director ejecutivo del Museo de Coral Gables. Wilfredo Cancio Isla, amigo de la familia, ha dicho sobre la célebre gestora cultural que se le debe la prestigiosa feria mundial Art Basel, siendo esa la primera y más notable referencia a la vida artística y cultural de Miami.

Esta es tierra de expatriados y esa característica definitoria la posiciona en un lugar especial y privilegiado. Todos aquí somos ciudadanos del mundo. La escritora y novelista francesa americana Jeanne Ferron ha dicho que “son las personas las que aportan sus deseos y es la gente, que viene, la que hace una ciudad”. Veamos cómo y porqué.

Ferron eligió Miami y Miami la eligió a ella. Lo afirma sin matices. Y no es para menos. Vino aquí en noviembre de 2019, justo antes de la pandemia. Poco antes de partir descubrió “un pedazo de historia dentro de la Historia” y estando allí pidió un deseo. Dos años después, Ferron aterrizaba de nuevo en América y esta vez para quedarse por una larga temporada. “Gané la lotería que organiza Estados Unidos para obtener la Green Card. La vida proporciona historias a los escritores. Y los escritores las transforman. Son el deseo y el conocimiento los que dan vida al Arte y Miami está llena de historias, rostros y personajes. Nada menos”.

Ferron ha publicado cuatro novelas en francés y dos libros colectivos y busca posicionarse como la escritora franco-americana radicada en Miami con todas sus implicaciones: “escribir en francés, por el estilo y la semántica, y escribir en inglés para adoptar la poderosa forma americana de contar historias”. Ella celebra la vida cotidiana, la cultura y el arte en Miami, pero también la forma en que se ha pensado este país. Nota que ese camino transitado probablemente le ha legado a Miami su particularidad y unicidad.

He tenido ocasión de conversar con artistas y escritores que traen sus miradas sobre la vida artística y cultural de la ciudad y también de Miami como un destino elegido para establecerse.

Fabián Peña, un artista único y brillante cuya obra me resulta impactante, posee una admirable habilidad creativa para hacer algo bello con elementos que a otros nos resultan aterradores y repugnantes, como las cucarachas y moscas. Recuerda que, a un año de llegar a este país, en 2005, residía en Houston y colaboraba con el artista Adrián Soca como parte del proyecto colectivo Elsoca & Fabián. En septiembre de ese año fueron invitados por la curadora Liz Cerejido para realizar un performance como parte de un programa para artistas cubanos organizado por el Cuban Research Institute de Florida International University. “Este viaje a Miami resultó sumamente estimulante y decisivo para nosotros. Al llegar aquí recibimos un gran apoyo por parte de colegas y amigos. Conocimos personalmente a artistas cubanos emigrados a quienes admirábamos desde nuestra época de estudiantes en Cuba, así como a nuestra primera galerista en los Estados Unidos, Bernice Steinbaum, quien también nos brindó un extraordinario apoyo en esta primera etapa”.

Peña descubre aquí un espacio familiar, encuentra viable y factible retomar y desarrollar su carrera, se reencuentra con viejos amigos y familiares a quienes no veía desde hacía muchos años. Todo ello ha sido un proceso muy orgánico. “Todos estos motivos fueron suficientes para decidir quedarme a vivir aquí, además del clima privilegiado y el mar que tenemos en esta ciudad.  Miami posee un potencial cultural extraordinario. Lo más fascinante de esta ciudad es su condición cosmopolita, un punto de encuentro para personas de todas las nacionalidades que enriquecen su tejido cultural con sus diversas experiencias y tradiciones. Aún persisten ciertos estigmas asociados a Miami, pero afortunadamente estos prejuicios están pasando a un segundo plano. Miami es hoy por hoy la casa de destacados artistas de diversas procedencias que están viviendo y trabajando en la ciudad, enriqueciéndola artística y culturalmente”.

Abunda en la existencia física de museos, como el de Coral Gables al que está vinculado y que tuve el privilegio de conocer y de recorrer en su compañía, también el Instituto de Arte de Miami, así como colecciones privadas de renombre que enriquecen la vida cultural de la ciudad y los espacios culturales alternativos como “Dimensions Variable” que se ha consolidado como un punto de referencia en la escena artística local. Y, desde luego, el evento donde muchos desean estar: “La llegada de la feria Art Basel en 2002 marcó un hito crucial en la historia cultural de la ciudad, no solo impulsando su desarrollo económico, sino también consolidándola como un destacado destino artístico a nivel mundial”. En el Art Basel de 2007, a los cinco minutos de abierta la feria, la obra de Peña fue vendida. El comprador, Lance Armstrong, habría pagado 21 mil USD. No parece un mal comienzo en suelo americano. Desde luego, el artista no presumió de ello, lo descubrí en la prensa local. “La verdadera riqueza de Miami radica en su diversidad poblacional”. Para Peña este elemento la hace fascinante, además de estar en plena ebullición y evidenciar su gran potencial.

Robert Mack, escritor estadounidense especializado en cuestiones de felicidad, plenitud y temas análogos, también hizo de Miami su hogar. Mack ha sido actor y modelo, presentador de televisión, productor, conferencista y es, en primera instancia, una de las personas más genuinas e inspiradoras que he conocido en Miami. Su brillo, dulzura, luz, energía, disciplina, perseverancia y optimismo son admirables. No sorprende que el autor de “Happiness from the Inside Out” y “Love from the Inside Out“, apoye, acompañe, motive y coadyuve al proceso de sanación, transformación interior de muchas personas, al redescubrimiento de su felicidad y a su consecuente salud mental y espiritual.

Mack ha vivido en algunas de las más intensas, vibrantes e interesantes ciudades del país -Filadelfia, Pittsburg, Nueva York, Los Angeles-, para finalmente establecerse casi de tiempo completo en Miami “por la vibrante diversidad de la ciudad”. Exalta la energía y el dinamismo de Miami, sus hermosas playas, inmejorable clima tropical, incomparable accesibilidad y transitabilidad para peatones y el ambiente cada vez más metropolitano. “Miami es un crisol de culturas que enriquece mi vida diaria”, dice.

El experto en Psicología Positiva ha descubierto que Miami alimenta sus ideas, su salud mental y aporta elementos a su proceso de crecimiento de formas diversas. Todo ello redunda en su balance, equilibrio y bienestar físico, mental, espiritual e individual, además de establecer conexiones con personas que tienen intereses comunes a los suyos. “El optimismo y el entusiasmo por la vida que impregnan la ciudad se alinean perfectamente con mi enfoque en la positividad; y el clima, las playas y el entretenimiento respaldan mi deseo de lograr armonía y equilibrio entre la vida profesional y personal”, añade.

Mack confirma la inquietud o percepción de que Miami está subestimada en términos culturales y artísticos: “Si bien muchas personas reconocen su vida nocturna y sus playas, a menudo pasan por alto su próspera escena artística. Miami es sede de exposiciones artísticas de renombre internacional como Art Basel o el vibrante arte callejero que ofrecen los murales de Wynwood, así como una gran cantidad de museos e instituciones culturales que enriquecen la vida de la ciudad con una gama muy amplia de expresiones artísticas”. Los eventos y lugares más destacados para Mack son el Miami City Ballet, la Florida Grand Opera, pero también el Pérez Art Museum y el Festival anual de Cine de Miami. “Miami exhibe una escena artística ecléctica y sofisticada que satisface una multiplicidad de gustos. La combinación de influencias latinoamericanas con las tradiciones norteamericanas crea un paisaje cultural único”.

El autor estima que para mejorar el potencial de Miami como destino cultural “es clave una inversión continua en artistas y en organizaciones culturales locales. Apoyar los movimientos de base y las galerías más pequeñas junto con las principales instituciones puede fomentar un entorno cultural más inclusivo y dinámico”. Agrega que no está de más la promoción de los bienes culturales de Miami a través de asociaciones internacionales y programas de intercambio cultural, el desarrollo de infraestructuras, así como una mayor presencia en medios de comunicación. “Me gustaría ver una infraestructura física y organizacional mejorada para apoyar las actividades de creación artísticas, así como mejoras para el acceso al transporte a los centros culturales e inversión en espacios que permitan a los artistas vivir y trabajar, así como fomentar las plataformas digitales que puedan mostrar la escena cultural de Miami a una audiencia global”. Todo ello puede incidir en la reputación de Miami como centro artístico internacional.

Un aspecto no menos relevante es la importancia de la vivienda asequible, siendo este el “componente crítico de una economía creativa próspera”, en palabras de Mack. Y es que el aumento de los alquileres y del coste de vida pueden asfixiar a las fuerzas creativas, expulsando a los artistas, innovadores y otros productores culturales hacia zonas más asequibles, cosa que ya está sucediendo y, por lo mismo, enfatiza la necesidad de políticas que garanticen que los artistas y actores creativos tengan acceso a viviendas asequibles para mantener el carácter de Miami como polo vibrante y dinámico de la vida cultural y artística. Mack reflexiona vivamente sobre este tema al enumerar diferentes iniciativas y subraya que estas no solo apoyarían a la comunidad cultural existente sino que también atraerían a nuevos talentos, concluyendo que todas estas redundarían en la vitalidad cultural, pero también en la economía de la ciudad.

Camino a diario cerca de cinco millas bordeando el mar, me siento afortunada de sentir la brisa, el olor a sal y de ser besada por este sol ardiente y abrasador de Miami. Recorro las calles de mi ciudad, disfruto la algarabía y el espíritu festivo, veo decenas de rostros felices y sonrientes abarrotados en restaurantes y cafés. Me encanta la calle y conversar con desconocidos que se han rendido al encanto paradisiaco del lugar, al buen clima, al magnífico tiempo todo el año, incluido el invierno que no sucede o no del modo inclemente en que se manifiesta en otros lugares del mundo.

En Miami hay una gran fiesta de lenguas, todas bailan, ninguna está aburrida y sentada sola en un rincón. La cadencia de acentos que se cruzan, entrecruzan y mezclan, otorga brillo y sensualidad a esa puesta en escena que constituyen el diálogo y el intercambio por el simple placer de hacerlo. Celebro, brindo y festejo esta ciudad, pensada para peatones y para gente opuesta a la vida sedentaria, decidida por estilos de vida saludables que privilegian los buenos hábitos, el autocuidado y el ejercicio, la ética, la estética, la naturalidad y la autenticidad como formas de una vida genuina, el placer y la belleza en todas sus manifestaciones y expresiones. ¡Salud!

Fabián Peña, Fossil, 2008. Fragmentos de ala de cucaracha sobre piedra traslúcida. Una sola ala de cucaracha cortada en minúsculos fragmentos para componer o representar el mapa del mundo.