Zhengyu Zhang
Durante la década de 1930, en plena Gran Depresión, grupos de trabajadores migrantes, entre ellos europeos recién llegados al país y migrantes internos provenientes de provincias argentinas, comenzaron a instalarse en terrenos ferroviarios y portuarios del barrio de Retiro, en Buenos Aires.
No fueron los primeros inmigrantes europeos en llegar a la ciudad, que llevaba décadas recibiendo oleadas migratorias, pero sí fueron de los primeros en asentarse precariamente en esa zona específica, dando origen a un núcleo que más tarde sería conocido como la Villa 31. Hablaban distintas lenguas (español, italiano, ruso) y compartían la búsqueda de empleo y vivienda accesible en la capital. Con el tiempo, la llegada de nuevas familias consolidó una comunidad donde el ruido de los trenes se mezcló con saludos multilingües, gritos en lunfardo y mate amargo.

Así surgió lo que entonces se llamó la “Villa Desocupación”, un asentamiento informal que, a lo largo de las décadas, se transformó en una de las villas más emblemáticas de América Latina. Hoy, más de cuarenta mil personas conviven en un entramado denso de pasillos, viviendas autoconstruidas y una vida barrial vibrante, pero también atraviesan desafíos estructurales vinculados a la pobreza, la inseguridad y la falta histórica de servicios básicos.
Un rasgo central de la Villa 31 es su ubicación estratégica y altamente visible dentro de la ciudad. El barrio se encuentra en Retiro, a pocos metros de algunas de las zonas más modernas, comerciales y adineradas de la capital, incluyendo distritos financieros, torres corporativas y desarrollos inmobiliarios de alto valor. Además, está junto a nodos clave de transporte urbano y nacional, como las principales estaciones de tren y de autobuses de la ciudad, por donde transitan diariamente miles de personas. Esta cercanía extrema entre riqueza, infraestructura moderna y pobreza estructural convierte a la Villa 31 en un símbolo urbano particularmente potente y en un foco constante de tensiones políticas, económicas y sociales.
El impacto de la inflación, que supera sistemáticamente el crecimiento nominal de los salarios, erosiona el poder adquisitivo de sus habitantes. “Dos años atrás verías a un montón de gente comiendo parrillita en la calle… pero ahora nadie tiene dinero para comprar carne”, señala Magdalena Bazán, residente desde hace 35 años. (Mota, 2019)

Frente a esta situación, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha impulsado en los últimos años un ambicioso proyecto de urbanización, con una inversión estimada en más de 500 millones de dólares para integrar la villa como un barrio formal (Briones & Ortiz, 2025). Las obras incluyen la construcción de viviendas nuevas de cuatro o cinco pisos, mejoras en el tendido eléctrico, cloacas y agua potable, junto con nuevos espacios públicos. (Oliva, 2022)
Las autoridades describen la iniciativa como un “enfoque holístico” orientado a abordar la “pobreza estructural”, más allá de los ingresos (Giambartolomei, 2022). Formalmente, el objetivo se presenta como humanitario: garantizar condiciones dignas, seguridad y acceso a servicios esenciales. Sin embargo, el programa ha generado un rechazo significativo entre parte de la comunidad.

Para muchos vecinos, el problema radica en la desconfianza acumulada por décadas de promesas incumplidas, desalojos, cambios de política y estigmatización. Guillermo Torre, referente de programas juveniles contra las adicciones, lo resume así: “A la gente no le parece mal que el gobierno venga a intervenir. El problema es que llegan con una idea fija de lo que quieren hacer y no hablan con la gente. La gente no se siente escuchada”. Entre los ejemplos más citados se encuentran intervenciones estatales percibidas como autoritarias o desconsideradas, como el caso del mural infantil criticado por autoridades por supuesta ‘apropiación’ del espacio. (Rollenhagen, 2019)
Otro punto crítico es la relocalización obligatoria a los nuevos complejos. Muchas familias están habituadas a casas horizontales, no a departamentos; dependen de pequeños comercios instalados en sus viviendas – almacenes, parrillas, peluquerías – que podrían desaparecer con el traslado. Además, algunos vecinos han señalado fallas constructivas en los nuevos edificios. (Oliva, 2022)
Todo esto revive el temor a una posible expulsión encubierta, un temor alimentado por experiencias previas de intentos de erradicación. Para parte de la comunidad, la urbanización se percibe menos como una inclusión genuina y más como una intervención diseñada desde afuera, sin incorporar su voz ni su identidad barrial.

Este conflicto recuerda a la teoría del derecho a la ciudad, de Henri Lefebvre, que subraya la importancia del poder colectivo de los habitantes en la producción del espacio urbano. Lefebvre crítica que las ciudades modernas se organicen bajo lógicas puramente económicas, donde suelo, servicios y vivienda se tratan como mercancías, y reivindica el derecho de las comunidades a participar activamente en la transformación de su propio territorio. (Lefebvre)
Aplicado a la Villa 31, esto implica que la urbanización no puede imponerse sin considerar las prácticas cotidianas, la economía popular y los vínculos sociales que sostienen la vida del barrio. La planificación urbana debería partir de mesas de participación reales, donde las prioridades las definan quienes habitan el territorio.
La Villa 31 significa cosas distintas según quién la mire: para algunos es deterioro y estigma; para otros, esfuerzo, trabajo y resiliencia. Ningún proyecto, por más bien intencionado, puede capturar toda su complejidad. Tal vez la única vía hacia una transformación justa sea el trabajo conjunto, donde Estado y vecinos construyan, literal y simbólicamente, un futuro compartido.

References
Briones, B., & Ortiz, I. (2025, December 15). Villa 31: una tercera vía entre las sátiras extremistas y la urbanización infinita. El Cronista. Retrieved January 3, 2026, from https://www.cronista.com/columnistas/villa-31-una-tercera-via-entre-las-satiras-extremistas-y-la-urbanizacion-infinita/
Giambartolomei, M. (2022, November 11). La villa 31 en The Economist: aciertos y pendientes del proceso de urbanización que llegó a los medios británicos. La Nación. Retrieved January 3, 2026, from https://www.lanacion.com.ar/buenos-aires/la-villa-31-en-the-economist-aciertos-y-pendientes-del-proceso-de-urbanizacion-que-llego-a-los-nid11112022/
Lefebvre, H. (1968). Le droit à la ville. Presses Universitaires de France.
Mota, C. V. (2019, July 3). Cómo la crisis en Argentina cambió la vida en Villa 31, el barrio marginal más antiguo y emblemático de Buenos Aires. BBC. Retrieved January 3, 2026, from https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-48847992
Oliva, L. (2022, June 2). Críticas a la reurbanización de la ex villa 31, que ya lleva $36.000 millones invertidos: fallas de construcción y falta de servicios – ACIJ. Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia. Retrieved January 3, 2026, from https://acij.org.ar/criticas-a-la-reurbanizacion-de-la-ex-villa-31-que-ya-lleva-36-000-millones-invertidos-fallas-de-construccion-y-falta-de-servicios/
Rollenhagen, L. (2019, August 7). Should a notorious Buenos Aires slum become an official neighbourhood? The Guardian. Retrieved January 3, 2026, from https://www.theguardian.com/cities/2019/aug/07/should-a-notorious-buenos-aires-slum-become-an-official-neighbourhood
