BAS / University of Glasgow Essay Competition 2023: Winning Entry

Winner: Aidan Brooke – a Sixth Form student at Westminster who is planning to study Spanish and French at University. He writes:

‘During a Spanish course in Buenos Aires over the summer, I discovered Sábato, read his novel El Túnel and wanted to learn more about him and his work. Principally from watching his interviews online, I was fascinated by his interests and achievements across multiple fields, and the contrast between his wisdom and rationality on the one hand, and the extreme action of burning most of his own writings on the other.’ 

 Sábato, el incendiario

Ernesto Sábato, escritor argentino del siglo XX, dijo muchas veces que quemaba sus novelas y ensayos. En su barrio lo llamaban “el incendiario” según lo que él mismo contó en una entrevista con Mariano Grondona por el canal 9 de televisión en Buenos Aires1. Estos actos incendiarios los cometía temprano en las madrugadas en el jardín delantero de su casa. Suena muy extremo el quemar la mayoría de tus obras y no publicarlas, pero Sábato se definía como una persona muy violenta. Eso no llega a explicar el porqué de estos actos incendiarios.

Sábato era un idealista. Este idealismo es expresado en su apoyo al comunismo cuando estaba estudiando en la Universidad Nacional de La Plata. En 1933 fue elegido secretario general de la Federación Juvenil Comunista y conoce a Matilde Richter, su futura esposa, en un curso sobre marxismo. Sin embargo, Sábato abandonó su militancia en el Partido Comunista de la Argentina al ver las atrocidades del gobierno de Iósif Stalin.

Cuando después decide dedicarse a escribir, su idealismo se vuelve a reflejar en el tipo de metas que él se propone alcanzar. Sábato describe estas metas como muy grandes e importantes, de cierta manera romanticistas. El piensa que solo vale la pena escribir sobre los problemas del corazón como la vida, la muerte, la existencia o la inexistencia de dios, el rencor, la verdad y la mentira. Este idealismo en sus metas podrían haberlo llevado a pensar que sus libros no eran suficientemente buenos, que no escribía bien y que, por lo tanto, tenían que ser quemados.

Albert Camus lo elogiaba a Sábato diciendo que “admiraba su seca intensidad”. Sábato tenía una enorme intensidad en todo lo que hacía, decía y pensaba. El decidir si una de sus obras merecía existir parece no ser una excepción.

Paradójicamente, antes de ser un escritor, Sábato era un científico que obtuvo un doctorado en física y matemática. Uno de sus profesores fue el Dr. Bernardo Houssay, premio nobel de medicina, el cual le consiguió una beca para estudiar junto a la hija de Madame Curie, en el Instituto Curie en París en 19382. Sábato trabajó en radiaciones atómicas y allí fue testigo de la fragmentación del átomo de uranio, un paso decisivo para la fabricación de la bomba atómica. Este trabajo científico durante el día lo hacía sentir vacío y empezó a pasar sus noches en bares de París conociendo a surrealistas comoBenjamín Péret y Oscar Domínguez.  Aunque las matemáticas y la ciencia le parecían bellísimas, la tecnología no le parecía progresista, sino que pensaba que estaba matando a la humanidad y al planeta. Él quería escribir sobre lo que era importante para los seres humanos. Quería escribir sobre las mismas cosas que escribieron los griegos y que siguen vigentes hoy en día, que son las verdades del corazón. En 1943, Sábato decide abandonar la ciencia para siempre y dedicarse a escribir. Sin embargo, uno puede imaginarse que después de haber perseguido verdades matemáticas, le habría sido muydifícil el aceptar la falta de perfección en sus novelas y ensayos. Esto puede haber jugado una parte en su necesidad incendiaria.

Sábato dijo que el tiempo era lo que decidía si una novela era buena. Si la gente en cien años seguía leyéndo la y la novela seguía afectando a los lectores profundamente, esa novela podía ser considerada buena. ¿Pero entonces, por qué no dejar que el tiempo y la gente decidiera si sus novelas eran buenas en vez de quemarlas? Aparentemente, la intensidad y la complejidad de la personalidad de Sábato, el idealista, el científico, el escritor, el crítico, no lo dejaron permitirle que la historia juzgase sus obras. Pero por suerte, su esposa Matilde y sus amigos lo convencieron de salvar y publicar sus tres novelas tan famosas que, inevitablemente, Sábato dijo que eran demasiadas!

 1 “Ernesto Sabato con Mariano Grondona”- Programa Hora Clave conducido por Mariano Grondona para el canal 9 de la televisión argentina. Emitido en Pablo Mur – youtube 10 de Junio del 2013 

2 “Recordando a Ernesto Sabato”, José Narosky. Diario Ámbito Financiero, 23 de julio 2019.